domingo, 1 de febrero de 2015

Estrategias para lidiar con el bullying en el trabajo

Mucho se habla sobre el bullying en las escuelas y colegios pero muchas veces se pierde de vista que esta práctica dañina también se genera en las oficinas. 
Aprende a hacerle frente, siguiendo esta serie de consejos. 

Lograr una buena convivencia en la oficina es fundamental para alcanzar el éxito dentro de una organización. Sin embargo, muchas veces tenemos que lidiar con compañeros de trabajo poco agradables que hacen difícil sobrellevar el día a día en la empresa. 

El bullying no es sólo una práctica que se lleva a cabo en el ámbito académico, a veces el abuso de poder también es moneda corriente en el ámbito laboral. 

A continuación, te presentamos 5 estrategias para lidiar con el bullying en el trabajo.

1. No ocultes el problema

Si sientes que estás siendo víctima de los ataques de un compañero de trabajo, no ocultes el problema. Mantén la calma e intenta identificar el porqué de su conducta inapropiada. Si tienes la suficiente confianza habla con él o acércate a una persona más allegada que pueda explicarle los motivos de su enojo.

2. No respondas con violencia

Es un hecho que cuando somos violentados tendemos a responder con más violencia. El problema, en este caso, es que la respuesta impulsiva no te llevará a ningún lado y sólo fomentará el mal ambiente en la oficina. La mejor forma de lidiar con el bullying es demostrando fortaleza con respuestas amables y denunciar a los agresores cuando el caso pase a mayores.

3. Aléjate de los agresores

Si tienes la oportunidad de pedir un traslado a otro departamento o área de la empresa donde te sientas más cómodo, no dudes en hacerlo. Si no eres tú el que está siendo víctima del abuso pero te percatas de una situación similar, aléjate de los agresores y procura no establecer un vínculo con ninguno de ellos.

4. No seas cómplice

Las personas que practican el bullying, fomentar los chismes o les gusta tomarle el pelo a las personas, siempre buscan cómplices. Si quieres mantener tu reputación intacta y no poner en riesgo tu carrera, desvincúlate de este tipo de prácticas.

5. Denúncialos

Si ves que todas las estrategias anteriores no surtieron efecto, denuncia a los agresores ante tu jefe o departamento de recursos humanos. Recuerda que para erradicar el bullying de nuestra sociedad, todos debemos colaborar para combatirlo.

martes, 14 de octubre de 2014

jueves, 18 de septiembre de 2014

Correr en ayunas para Quemar Grasa

¿Por qué correr en ayunas?

Según los que están a favor de correr en ayunas para quemar grasas, de esta manera se baja más de peso, pues el cuerpo recurre a quemar grasas para proporcionar la energía que no puede sacar de los alimentos que aún no hemos ingerido. Esto es verdad, porque las grasas son sustancias de reserva a las que nuestro cuerpo recurre en caso de no contar con el glucógeno necesario para realizar determinados esfuerzos.

¿Por qué NO correr en ayunas?

Quienes están en contra de esta afirmación, dicen que correr en ayunas para quemar grasas puede resultar efectivo en un primer momento, pero que el cuerpo tenderá a asimilar más alimento después del esfuerzo, por lo que realmente no se perderá peso.
Es decir, la única manera en la que correr en ayunas para quemar grasas funcionaría con éxito es si nos ceñimos a una dieta estricta, y no consumimos más alimentos. Pero esto también puede provocar un desequilibrio en el cuerpo, que no es muy deseable.

¿Por qué corrern los profesionales sin desayunar?

Los corredores profesionales corren en ayunas no para quemar grasas, sino para acostumbrar a su cuerpo a reaccionar correctamente en momentos de gran esfuerzo, como podría ser una maratón. En estos casos, lo que se busca es reforzar el entrenamiento del organismo en extraer energía de las grasas acumuladas en el cuerpo, a través del sistema anaeróbico, para poder seguir corriendo.

Consejos al correr en ayunas

Pero, aun así, es aconsejable que el corredor alterne su rutina, corriendo en ayunas no más de una vez cada cinco días, porque esta exigencia extrema puede provocar desequilibrios físicos, fatiga muscular y agotamiento. En general, es más conveniente, para el corredor profesional, comenzar a correr luego de haber desayunado correctamente, para así disponer de la energía que necesita.
Si queremos correr en ayunas para quemar grasas, deberemos tener en cuenta que no debemos repetir esa rutina más de una vez por semana. Y tener en cuenta que nuestro desayuno después de correr debe ser el mismo que consumimos los días que desayunamos antes de correr. Ni más, ni menos. Debemos reponer los nutrientes que hemos perdido, pero nada más que eso.
El problema para la mayor parte de nosotros es que, en general, salimos a correr temprano en la mañana, antes de ir a trabajar. Es por eso que tomar el desayuno y esperar entre una hora y media y dos horas para empezar a hacer ejercicio puede ser muy dificultoso. Nunca es conveniente empezar a correr inmediatamente después del desayuno. Hay gente que lo hace, pero los riesgos a los que se exponen son inaceptables.
De ser posible, esa pausa es de lo más recomendado, para prevenir un corte de digestión, y tener disponibles los nutrientes del desayuno ingerido durante nuestra rutina de ejercicio.
Debemos tener en cuenta que al correr en ayunas sería más recomendable hacerlo más lento de lo habitual, pero no te preocupes, pues correr lento también tiene grandes beneficios.

¿Cuál es el mejor desayuno?

Si decidimos desayunar antes de correr, lo más aconsejable es que el desayuno incluya un alimento rico en carbohidratos de asimilación media o lenta, como el pan (mejor si es integral), cereales integrales, copos de avena, muesli o galletas integrales, un láctico o derivado de la soja y una o dos piezas de fruta, o un zumo sin azúcar. También se pueden incorporar proteínas a través dejamón york o ibérico, pavo, atún o huevos. Y café, té o cualquier infusión.
Obviamente, si nuestro objetivo es bajar de peso, deberemos consumir un desayuno moderado. Pero si el objetivo es realizar un entrenamiento duro, o hacer un trabajo de musculación, deberíamos incluir proteínas que mantengan el cuerpo en funcionamiento durante largos períodos.
Si lo que necesitamos es bajar de peso, lo ideal es hacer un pequeño desayuno, para cuya digestión no sea necesario esperar una hora y media, correr durante el tiempo que estemos acostumbrados a hacerlo, y hacer otro pequeño mini desayuno después del esfuerzo físico. Será una solución intermedia entre no desayunar y desayunar copiosamente, que sin duda será la más adecuada, a fin de prevenir inconvenientes y no restarle horas al sueño.